sábado, 14 de febrero de 2015

¿HACEMOS EL AMOR?



Hoy tengo amor, como todos los días. Hoy entrego amor, como siempre, como cada día. Sin embargo hoy, si hoy, es el día de los suspiros y  de alguna lágrima; y los suspiros son aire que van al aire y las lágrimas, agua que terminan en el mar. Hoy es el día de San Valentín, el día del amor y no es que hoy se quiera más, no hoy es el día en el que se celebra, como nuestro cumpleaños, tenemos un día, eso no significa que solo vivamos un día. Un día para celebrar; un día en el que las tiendas, las cafeterías se visten de rojo y en las pastelerías hay tartas con forma de corazón. Es hermoso y no entiendo como aquellos que no tienen suspiros ni lágrimas, critican que haya un día del amor, como existe la navidad. Todos los días tratamos de ser felices, pero en navidad hay algo, todos hemos contribuido a ello, no es solo cosa de centros comerciales, es un estado en el que situamos al corazón, al ánimo, a nuestros pensamientos y los labios cuando besas. Tal vez besen igual o tal vez lo hagan pensando no solo en tu amor, sino en el amor, en ese amor que yo tengo, en tanto amor que tenemos y que no nos atrevemos a dar, porque el amor no es solo el de la pareja, existen tantos amores como personas, y todos ellos crecen en el corazón, en cada latido, con cada impulso con el que gira el alma.
Si, hoy es el día del amor o de los enamorados y de los que no lo están, o tal vez aunque no se tenga a quién entregar, enamorados lo estamos todos, cada uno en su forma ama a alguien, incluso a sí mismo.
Tanto se habla del amor, que se critica el día del amor, en su día, por aquellos que no tienen ni para celebrar un sentimiento, el del amor, el sentimiento que yo tengo hacia ti por leer mis palabras. Si, a ti te amo porque me escuchas, porque dedicas un trozo de tu vida en pensar con mis pensamientos, a llorar con mis lágrimas y a hacernos el amor.
Hermoso acto ese de hacerse el amor. Se confunde con el acto de apareamiento, con ese en el que los cuerpos se unen y donde hubo dos, queda uno. Hacemos el amor mientras me lees, lo hacemos cuando hablamos, nos escuchamos, cuando sonreímos y sobre todo cuando nos miramos. El día entero lo pasamos haciendo el amor, con un saludo, con un pañuelo, con una sonrisa, incluso con un hasta luego.
Hacemos el amor porque amamos, y hoy simplemente nos teñimos de rojo y lo celebramos.

Feliz día del amor……


sábado, 7 de febrero de 2015

TÉ PARA DOS.



Como tantas veces estoy contigo desde la otra parte del mundo.  Buscando, tal vez alguno de esos besos en sentido contrario, sí de esos que me prometiste, aquellos que se dan por carreteras sin salida. Yo mirándote, desde la otra cera de la calle; tú tras el escaparate de esa cafetería humeante, como tu té. Giras como tantas otras veces la cuchara en la taza en el sentido adecuado de las manecillas del reloj, más rápido, gira y gira, no se encuentran ni rastros de ese azúcar, de esas palabras dulces que me conmovieron en el pasado. Yo apostado en la otra acera, te miro humeante también por el vapor que emanan mis labios, esos suspiros suaves de calor que me ahogan. Tu mirada clavada al infinito, giras la cucharilla dentro de la taza, no dejas caer ni una sola lágrima, tal vez no quieres que te vean vulnerable en tu vida, esa vida que imagine a tu lado, compartida, como dos tazas de té.
Yo ya no tengo vida, no me la imagino. Nunca la tuve, hasta que te conocí. Tú me diste la vida y tú me la quitaste. Ahora veo la vida, te miro a ti, te siento desde la otra acera de la calle vestida de invierno, con gorro y bufanda, como me gusta, a tu gusto; al gusto de mi amor por ti.
Te siento lejos, tanto que te fuiste, tan inmensamente distante, como de mis labios a tu taza de té.
Dicen que con los recuerdos se revive la vida. ¿Qué vida?, la ¿vivida o la sentida?, no hay más vida fuera de tu boca, de tus ojos y tu sonrisa, no la conozco y, ¿sabes más?, no la quiero conocer, quiero observar mi vida cuando la vida acaba. Ya no hay vida, pero si hay recuerdos, están tus palabras y también tus besos.

Todo por una taza de té compartida, ahí junto a ti, dando vueltas a la cucharilla contigo, compartiendo su sabor, su calor y el aroma del amor; así veo la vida, sino es esa, no hay vida, hay recuerdos que viven la vida.