domingo, 22 de noviembre de 2015

TRISTEZA



En estos días estoy sufriendo en mis propias carnes, en lo mas profundo de mi ser, lo fácil que es pasar de la nota más alta de felicidad a la tristeza mas desesperante.
Encontré la alegría y aposté por ella, lo di todo, me jugué un cambio radical en mi vida; dejarlo todo y empezar de cero con esa alegría, que transmitía, que regalaba a quién se me acercaba. Aposté tan fuerte que no tuve suficiente con lo que tenía en el día a día; y era mucho, lo aseguro. La distancia, la falta de tacto fueron mellando en mi y sobre todo la necesidad de llegar cada vez más lejos.
Ambicioso o avaricia, no lo se; no me conformé y todo se vino abajo, de la alegría a la pesadumbre. A esa tristeza que como decían es la madre del duelo porque yo no voy de negro, pero si he perdido la sonrisa.
No sospechaba lo fina que era la línea entre el amor y el odio y la traspase, y cada vez que lo hacía me iba corroyendo más y más por dentro, tal vez la reacción, pero me siento podrido, ajeno a lo que soy; no me reconozco, y cuando esto pasa, no sabes quién eres, ni a donde vas ni de donde vienes.
La tristeza es tan profunda, tan ingrata, tan sangrante, que mis ojos ya no pueden más lagrimas soltar, que mi cuerpo empieza a consumirse y a quedarse en la piel, ajeno a la vida, fuera todo de control con el corazón a punto de reventar. No se cuanto durara, ni lo que aguantará, ni como quedaré; lo único cierto es que yo en su día me prometí a mi mismo no volver a pasar de nuevo por esta situación de desconsuelo, de perdida de la esperanza, de estar ajeno a todo lo exterior. Sin palabras para nadie o cuando surgen siempre feas y mal dichas.
Yo tengo tal tristeza que me esta dejando sin vida, y no hago nada por evitarlo, es como si no tuviera más camino que dejarme sin ella para poder despejarla de mi vida.

No me apetece escribir más, no tengo ni ganas de esto. No tengo mas que ganas de cerrar los ojos de nuevo y volver a encontrarme con mi Alma.



sábado, 14 de noviembre de 2015

MI PARIS

Hoy todos nos lamentamos y lloramos por los acontecimientos bárbaros que han sucedido en tal vez la ciudad más hermosa y simbólica del amor del mundo.
Unos sujetos en nombre de Dios, piensan que con la muerte y el terror llegarán a su lado, que salvarán sus almas, que llegarán al paraíso. Poco o nada dista una religión de otra, hemos convertido la muerte en algo divino, el momento en el que nos salvamos y nos unimos con el creador.
La educación desde niños se basa en la violencia. Las clases de historia les enseñan las guerras de la humanidad, desde la primera a la última, con vencedores y vencidos; los que mas matan junto con los que menos mueren. Así educan a los niños, así nos han educado. No enseñan a competir, a ser mejor que el semejante, a triunfar en una sociedad cruel, a tener mas dinero y mas poder que el semejante y una de esas organizaciones es la católica que no nombraré, pero que habla de la obra de Dios. Todo esto se va metiendo en la cabeza durante el crecimiento, junto con el valor del dinero, de ser de clase diferente, de tener mejor coche e incluso de diferenciarnos de la masa que viaja en autobús.
En esa educación donde además se prescinde del amor, se fomenta la utilización de las personas para satisfacer determinados placeres, la necesidad urgente de  gozar porque la vida es muy corta o tal vez demasiado larga para no creer en falsa promesas. Porque es así, los valores de la verdad, el amor, la confianza, la complicidad, la decisión conforme a los sentimientos humanos de unos con otros, se olvida, no merece la pena, lo único que importa es pertenecer a determinados grupos, de poder o religiosos; de combatientes o de simples humanos que tan solo esperamos el triunfo de lo cierto, gritar sentimientos positivos del corazón, de sincera y cruel realidad de un mundo en el que la diferencia está triunfando frente a la igualdad.
Tanto la educación como tantos libros de moda actual, tienen como único fin la satisfacción personal frente al semejante.
Yo no puedo quejarme ni llorar por Paris sin hacer una reflexión global, sin acordarme de lo que los que se convierten en salvadores del mundo, son otras de las causas de todo lo que está ocurriendo. Su lucha de intereses económicos, armamentísticos, petrolíferos, etc…han ocasionado que otros imperios quiera dominar el mundo, como lo hicieron colonos y colonizadores.
Paris y su gente es víctima de esta sociedad basada en la muerte, en la bondad del amparo de Dios tras la vida, cuando en realidad Dios es amor, es libertad, es fraternidad y es humanidad.  

No solamente se muere cuando te quitan la vida, sino cuando te matan la vida.




sábado, 7 de noviembre de 2015

ALMA, TE EXTRAÑO


No se ni como empezar. Desde luego hoy no tendre orden ortográfico alguno ni disciplina de escritura. No se que decir pero te echo en falta, no se cruzar las calles sin ir hablando contigo, no se dormir sin que me mandes a la cama, no se que hacer en este momento de autentica tristeza.
Se que no hice buenas cosas pero mi intención fue que terminara tu pasividad, que de una vez estuviéramos juntos, que lo pudiera publicar, que no anduviera siempre escondiéndome como si fuese un adolescente o un menor de edad con cuidado de sus padres.
Somos adultos, el amor es bello, es lo máximo en la vida y parecía que te sentías culpable por amarme, por no seguir con tu vida triste y monótona, por sentirte querida y especial como yo te hacía sentir.
No se que hacer para que me digas algo, te extraño como nunca. Recuerda que lo hacíamos cuando tan solo pasaban unos minutos sin hablar, nos extrañábamos, necesitábamos estar juntos y ahora estoy perdido, estoy sufriendo como en mi vida, no se que hacer y necesito saber de ti. Tantas veces te dije que te necesitaba, te amaba, te quería. Tal vez para ti esta no era una prueba de amor, para mi si, valiente, acción y ejecución para estar de una vez por todas juntos tu y yo, porque el amor era y es demasiado grande entre nosotros pero tu familia, esa tan poderosa de los Nuñez Pliego nos lo impide, no quiere que seamos felices, que tengamos nuestra Federica como lo habíamos planeado, nuestros muebles, nuestra casa.
Me quiero morir, porque te extraño muchísimo y quiero estar contigo el resto de mi vida.
No puedo escribir más, no veo las letras, lloro, aunque no te guste.


TU RATON