lunes, 28 de abril de 2014

ENTRE TINIEBLAS

Las mayores cosas, pensamientos, sufrimientos y alegrías de la vida, ocurren entre tinieblas, en la penumbra, entre luces y sombras. Es como la vida misma, a veces luminosa y brillante, y otras veces negra y oscura. Entre tinieblas nos recogemos, nos abrazamos a nosotros mismos, como en un acto desesperado de impedir que se nos escape el alma entre lágrimas y otras veces entre sonrisas, porque hay momentos en los nos invade la locura de la alegría y otras la cordura del sufrimiento, por ello, entre tinieblas, con tan solo unos reflejos, esa locura y esa cordura, se desenvuelve en la intimidad de un rincón donde tan solo nosotros sabemos el camino, sin que nadie mas pueda llegar a violar ese momento de silencio, que es el lugar donde nace la auténtica sabiduría. En esa soledad es cuando realmente somos libres, sin ninguna atadura de consejos o críticas; nosotros mismos nos valoramos, los únicos que tienen derecho a juzgarnos y desplegar las emociones, tanto de alegría como de dolor, sin que nadie cuestione cual es el motivo. En esos momentos de eterno silencio, de recogimiento, de auténtica libertad, es cuando tomamos a veces una de las mayores decisiones del amor, si nos vamos porque queremos, o porque no sabes como quedarte.


lunes, 21 de abril de 2014

OLVIDAR

A veces me pregunto ¿quien quiere olvidar?, ¿porque te aconsejan olvidar?. Desprenderse de tu memoria, hacer como si alguien no hubiera existido, por que te hace daño recordar y para evitarlo, tan solo hay que olvidar. Pero como dicen olvidar es difícil para los que tienen corazón, y aunque la vida siga adelante con su incesante paso de los días, olvidar es difícil, es más no se quiere olvidar, la voluntad lo impide porque no se puede enterrar en vida a quién cada noche te roba los sueños, a quien te hace respirar por la mañana y gracias a esa bocanada de aire, te consigues levantar. Olvidar es un imposible cuando alguien ha ocupado y sigue ocupando todo tu corazón, y como dice el sabio, el corazón no olvida. La solución no puede ser matar parte de tus recuerdos, eliminar sin dejar rastro a quién te ha dejado marcado, tatuado de por vida. Olvidar es de cobardes, de aquellos que dicen que hay que mirar hacia delante, matar todo aquello que forma parte de la esencia de tu vida, cuando ahí delante no hay nada, es un vacío, tal vez la esperanza de recuperar, aquello que debías olvidar. Olvidar es como una puesta de sol, donde cae lo que mas brilla en tu corazón, es la oscuridad del vacío de recuerdos. Al menos los tenemos, el duelo tiene su tiempo hasta que llega el día donde tu memoria se mantiene intacta de recuerdos, que en lugar de hacerte sufrir, te regalan una sonrisa, sabiendo que aquello que has vivido es tuyo, y que no lo olvidarás jamás.


viernes, 18 de abril de 2014

MI NIÑA



El amor es un sentimiento tan complejo, tiene tantos matices, que van desde los instintos más básicos y apasionados, pasando por la necesidad, por la ternura, por la delicadeza, la intimidad, la complicidad, la amistad, hasta llegar a la protección. Si se dan todos esos sentimientos a la vez, ese es un amor verdadero. Todos componen el amor como una armonía perfecta de instrumentos musicales tocando una sinfonía, pero a veces ese conjunto se perfecciona con la protección. Esa necesidad de cuidar de proteger. Así veo a lo lejos a mi niña con esa carita redonda que se hizo mayor, sin que la inocencia abandonara su rostro. La veo a lo lejos cada día cogiendo ese tren para ir a la ciudad, con su bolso, su carpeta; casi todas sus pertenencias mas queridas apoyadas junto a su pecho y su mirada perdida en la ventanilla de ese tren, observando los cambios del paisaje, de los bosques a los edificios y luego por lo túneles de la ciudad. Un ir y venir cada día, con su sonrisa, con su cara de bondad, con esa expresión que sobrecoge a todos y que les hace atraer la confianza desde que es descubierta, convirtiéndose en oídos de problemas y de los avatares de la existencia de los demás, que esperan ansiosos obtener su respuesta, su consejo o al menos su comprensión. Así me gusta amar y que me amen, pero como dijo el maestro al que hoy tantos echamos de menos, solo porque no te amen como tu quieres, no significa que no te amen con todo su ser.


domingo, 13 de abril de 2014

FRÁGIL

Dicen que el corazón es un lugar donde cabe todo, y lo da todo. Tanta fortaleza sin embargo es solo apariencia, porque nosotros mismos hemos creado un mundo plagado de enemigos, hasta convertirse en un globo en un bosque de espinos. Así de frágil es el amor, aunque nos sentamos poderosos, grandes y dichosos cuando lo tenemos, a veces se convierte en una brisa, en un suave perfume que poco a poco se va desvaneciendo. Que difícil es ver llegar el momento donde te cuesta tanto saludar a la persona amada, cuando antes lo que te costaba eran las despedidas. Sin embargo aunque lleno de cicatrices, de latidos débiles, forzados por el aliento de las ganas de vivir, continua dando todo lo que toma, pero esa fuerza va apagándose, cada vez brilla con menos esplendor, hasta que un día te planteas si merece la pena soportar este mundo de espinos que hemos creado, si es necesario contemplarte como vas envejeciendo, te vas deteriorando, te abandonas porque te falta la esencia de la vida, Sin embargo, te mantienes aunque sea arrastrándote por las calles con la esperanza de que a la vuelta de cualquier esquina, puedas volver a saludar con una sonrisa y jamás tengas otra despedida. A veces es suficiente con que llegue un poco de su fragancia, junto con esa brisa suave y cálida que aunque en pequeñas porciones, dan la fuerza suficiente, para convertir cada lágrima, en la energía suficiente para que siga latiendo y que en tu rostro de nuevo, se dibuje una gran sonrisa de agradecimiento a la vida, por cada una de esas cicatrices y por esas lágrimas derramadas con tanto amor.


sábado, 5 de abril de 2014

ILUSIONES

La vida puede ser maravillosa, es más, hay días y momentos excepcionales; pero después llega la resaca y la desprecias, incluso deseas que se acabe, que es una carga muy pesada. Como dicen es mejor arder que consumirse lentamente, pero para no caer en las llamas, se inventaron las ilusiones, que aunque sólo duren unos momentos, son la puerta del amor que vive para siempre. La vida se vive en esos momentos, el resto del tiempo vivimos de las ilusiones, de los deseos, de la esperanza de que esos instantes llamados momentos, se vuelvan a repetir. Sino fuese por esas ilusiones y nos limitáramos a los momentos, tendría razón aquel que dijo que es mejor arder que consumirse lentamente. La vida es una constante batalla, que tan solo se gana con las armas del corazón. Es ahí donde reside la esperanza, donde se fraguan todas los sueños, que no son mas que la ilusión de que en alguna vez se conviertan en momentos reales, esos inolvidables, esos que pasan tan rápidamente porque te aferras a ellos, sin tener en cuenta, la gran condena que pesa sobre nuestras vidas: el rápido movimiento de las manecillas del reloj.