domingo, 30 de junio de 2013

LA FUERZA


De la vida he aprendido que la presencia de una sola persona, haga que te sobre todo el mundo, eso es el amor. Como dicen las razones del corazón, la razón no entiende. Es una fuerza que lo cubre todo, que te pilla desprevenido y te ausenta del resto del mundo. Que es capaz de hacerte perder todo, amigos, familia, incluso te lleve a la ruina. Es esa sensación de que todo tiene su inicio y su fin en esa persona, que nada mas importa, que ni tu vida está por encima porque sencillamente, se la entregas. Lo mas valioso que te han regalado, tu vida, la regalas a su vez, toda tu persona está destinada a esa pasión, a esa gran fuerza indomable que sale de tu corazón. Ni ves, ni escuchas ni quieres saber, solo sus labios te calman, sus dedos te satisfacen y su mirada te hace ver. Dicen también que ese amor, es un instante, primario, adolescente que luego madura y se hace mas tranquilo y sencillo. Esa fuerza es imposible de domar, sea joven o anciano, hallan pasado unas horas o toda una eternidad, es una necesidad, porque quien ha bebido del amor, siempre estará sediento. Serenarlo, tranquilizarlo, madurarlo es acabar con él. Es convertir esa fuerza que te ciega en cariño, que es una manifestación del corazón pero no la fuerza del amor. Un poder que te invade, te hace sentir único, inigualable, el mejor, nada ni nadie te puede frenar en tus ansias de amar.
Es tal el poder que si se acaba, termina contigo, te convierte en un superviviente tras el neugragio, en una isla perdida, donde ni tu mismo te quieres encontrar


sábado, 29 de junio de 2013

PUNTOS SUSPENSIVOS



Dicen que cuando se cierran las puertas, se abren las ventanas. Que cuando se pone punto y final se abren nuevas páginas en blanco para volver a rellenar. Que si buscamos lo que queremos lo encontramos y que todo es posible si ponemos toda nuestra voluntad en conseguirlo. Yo sin embargo pienso que si una puerta se cierra la venta no es una nueva oportunidad, es tan solo una huida, una escapatoria para seguir hacia delante, para no quedarse encerrado tras la puerta. Que el punto y final es solo un punto que no provoca nuevas expectativas ni se empieza de nuevo. Que solo existe un comienzo que es cuando llegamos al mundo y el resto, son pequeños momentos de descanso para recuperar fuerzas. Que no todo lo que buscas lo consigues aunque pongas todo de tu parte, la vida no solo depende de nosotros, hay mucha circunstancias que la condicionan.
Para mi, la vida son unos puntos suspensivos que no se a donde me llevaran, tienden al infinito en una constante espiral de conseguir lo quieres o volver a recupera lo perdido. Que he puesto toda mi carne en el asador, todas mis fuerzas y mi voluntad para conseguir lo que quería y me he quedado en el camino. Quedan pensamientos, palabras, imágenes enturbiadas por el paso del tiempo pero que la esencia no desaparece. Que cuando uno no quiere aunque te haga sufrir, no se cambia porque naciste así y es tu esencia, la forma que la vida te ha dado, lo que ha ido elaborando año tras año. 
Aunque solo queden imágenes lejanas, sueños borrosos, instantes que aún rasgan la piel de tu corazón; es lo que quieres y nada te hará cambiar.
Dicen que ha que quererse así mismos para poder amar, yo me quiero como soy y si vivo en esa nebulosa del pasado y de los recuerdos, es porque así lo quiero y lo he decidido yo. He alcanzado mi verdad y llegado a la conclusión de que no hay punto y final en mi historia, son puntos suspensivos, aunque pueda desesperar no poder ver un final. 
Es posible que sea una soledad buscada, porque hay momentos en la vida que cuando te falta una persona, te sobra todo lo demás.


viernes, 28 de junio de 2013

LO QUE LOS OJOS NO VEN


Dicen que no siempre la persona que mas quieres es la que más te conviene. Pero también dicen que el amor es ciego, para eso, para no ver lo que no te conviene, aquello que si lo vieras lo mismo ese amor no sería tan fuerte. El amor no ve, no tiene ojos, tan solo sentimientos o tal vez, ve demasiado bien y solo mira aquello que más le conviene. Tiene que ser así, porqué sino nunca existiría esa entrega absoluta que es el amor. Si el corazón solo tuviera en cuenta nuestras conveniencias, nunca se daría esa unión mágica de dos personas unidas por el deseo de amar. No vemos, o no queremos ver, nos deslumbra la pasión, nos ciega los sentidos y nos enloquece el pensamiento. No razonamos, no evaluamos las consecuencias dolorosas que pueden tener una mala decisión. Si pensáramos antes de amar, si le diéramos tiempo al corazón, nunca existiría el amor, porque no hay persona perfecta, no existe ese semejante que se dice tener, porque si eso es lo que buscamos, lo único que tendríamos sería el amor propio o nuestro propio amor alcanzando el mayor grado de vanidad.
El corazón ve, mira, siente y después ama, pero aun ritmo que no somos capaces de apreciar. Es rápido como un rayo cuando encuentra a la persona que buscaba. Se fija en sus virtudes y también es capaz de ver sus defectos, no es ciego. Lo que nos confunde y no somos capaces de entender, es que el corazón no solo ama las virtudes de la persona amada, hace suyos su defectos y también los ama.
No pretendas ser comprendido ni intentes compartirlo, lo que tu corazón ve, no lo ven los demás y posiblemente no te entiendan jamás.


domingo, 23 de junio de 2013

OLVIDAR NO ES UNA PALABRA



Dicen que olvidar es una de las palabras que el corazón no entiende. Tal vez porque olvidar no sea una palabra, sino la pérdida de la memoria del corazón. Como dice la canción, pueden pasar tres mil años e incluso besar otros labios, pero nunca te olvidaré. Aunque muera, aunque se seque mi alma nunca te olvidaré. El rostro, las palabras se difuminan con el paso del tiempo, pero nunca se olvidan. Olvidar no es una palabra si el corazón no la tiene, no existe. Olvidar es un sentimiento de dolor porque se niega constantemente, se gastan todas las fuerzas para impedirlo, porque olvidarte es desaparecer. La gente se empeña en robarte de mi memoria, quieren que no existas, que siga con mi vida por mi bien, que no mire hacia atrás. No es una vuelta al pasado ni una existencia en los recuerdos, porque estás presente y nadie pude hacerme olvidar tu sonrisa, ni que olvide que me amabas. No es posible olvidar tus locuras, ni olvidar que volabas, mientras rezaba para que no te marcharas.
Olvidar no es una palabra que entienda el corazón, no es una palabra, porque sería olvidar lo imposible, olvidar que aún te quiero, mas que a vivir y mas que a nada.
No, olvidar no es una palabra, tan solo pasa el tiempo, te acostumbras a la ausencia, quedan reflejos, detalles inolvidables, como cuando al amanecer te lavabas la cara y con tus labios mojados, me besabas.
Acostumbrarse a esa ausencia es vivir en la extrañeza, en la desolación de que no te reflejas en mis ojos cuando te busca mi mirada.
Puedes perderte en la lejanía, convertirte en tan solo una pincelada de color, pero olvidarte jamás, porque esa palabra no esta en el vocabulario de mi corazón.


sábado, 22 de junio de 2013

EN EL CENTRO DE TU CORAZÓN


Aprendí que nunca podría ser feliz sino era yo mismo. Que aunque a veces se crearan grandes batallas en mi interior, tenía que aflorar mi esencia y ser como soy. En el centro de mi corazón encontré la verdad, la pureza de lo auténtico que es la verdad. En la vida creamos personajes ficticios para acomodarnos a la sociedad, nos imponen la obligación de caer bien, de ser un standar mas de este mundo. Pero ese mundo no es tuyo ni el mío, cada uno tenemos nuestra propia forma de ser y nuestras circunstancias. Somos lo que somos y lo que intentamos ser en la vida que nos ha tocado vivir. 
Aprendí a ser agradecido y me enseñaron que cuando surge la ira, el odio, el resentimiento, estamos siendo desagradecidos con la vida. Para volver a nosotros mismos, a esa vida hay que decirle que lo sientes, perdoname, te amo y gracias. Si eso lo repites en silencio en tu interior surgirá de nuevo la luz y volverás a ser tu, sin esa máscara que te has creado. En el centro de tu corazón se encuentra esa verdad que hay que destapar para que brille con luz propia e ilumine el camino.
Un gran maestro me enseñó, que debía ser como soy, a veces mucho y a veces nada, pero ser como soy y serlo de verdad.


viernes, 21 de junio de 2013

SUMMER TIME


En el hemisferio norte hoy se produce el solsticio de verano, el día más luminoso, el día más grande. La temperatura sube, los cuerpos se rinden al sol para que les bañe con sus rayos de luz. Las pieles oscurecen, se lucen, se ofrecen y se inhiben del resguardo cubierto del olvidado invierno. El Rey de los astros domina el horizonte, acerca a las personas, incita a que florezca el amor, en sus noches de verano.
Yo me enamore en una de esas noches de verano, fue en un instante, tal vez un flechazo directo al corazón. Se cruzaron las miradas, se produjo la atracción cálida de un anochecer que no podía tener fin. La magia se apodero de todos mis sentidos, aceleró mi corazón a velocidades imposibles de imaginar; la locura del deseo, del cariño, de la entrega, del saber a ciencia cierta que esa era la persona esperada. En tan solo unos instantes comprendí que mi vida cambiaba a ritmo acelerado, que ya nada sería lo mismo, que sin ella la vida carecería de sentido, que jamás la podría olvidar y que toda mi vida se la quería dedicar. En verano las ofertas de amor son más poderosas, se acercan por la calidez del aire y por la brisa fresca del mar. Un roce de las manos y el milagro surgió, en mi memoria marcado su tacto, su piel, el surco de sus ojos, el sentido de su mirada y el movimiento de su cuerpo junto a dos almas que estaban predestinadas a unirse y a abandonar su yo para convertirse en un nosotros. Una unión espiritual y carnal deseosa de la cercanía, el uno junto al otro y nadie más.
Junto a los murmullos de las olas del mar, en una tarde de calurosa de verano, yo me enamoré, alcancé una felicidad jamás soñada. Caía la noche y el cielo se estrelló, era como si todo el universo se hubiera confabulado para hacerme el mayor de los regalos: El amor.


jueves, 20 de junio de 2013

EL BESO DE UN ÁNGEL


Desde el paraíso y desde el baúl de mis recuerdos, de nuevo esta foto. Una chica mirando atónita el mediterráneo, ese mar encantado que se vuelve mágico cuando baña las islas Pitiusas y mas la Isla de Ibiza.
No supe quien era solo me abrumo la belleza de la imagen, el paisaje y contemplándolo mi “ángel”. En esos momentos donde reina la confusión, donde la anarquía de pensamientos y deseos atormentan tu vida, lo veo, es mi “ángel”. Todo vuelve a estar en orden, siento la energía fluir y la luz brotar por cada uno de los poros de mi piel.
Nunca la he visto en persona, ni tocado, ni saludado con un beso. Solo vengo escuchando sus palabras hace ya más de un año, un twitt, hablamos y en nada lo comprendí que había descubierto a mi ángel. Sus palabras me calmaban, me arrollaban y me hacían mucho bien. El bien de desear vivir, del gusto de la vida, de la buena vida cuando ésta es aceptada, cuando es agradecida y amada. Hablamos poco, cada palabra es una enseñanza, es la luz de color convertida en un beso que me alcanza, me resucita de las cenizas y me hace volar con sus alas. 
Hoy me ha regalado otra enseñanza, son solo cuatro palabras que en silencio repetimos, nos llenan y nos sanan el alma. Tan solo cuatro palabras con los ojos cerrados: lo siento, perdóname, te amo, gracias. Cuatro palabras que lo engloban todo: el reconocimiento, la disculpa, la generosidad y el agradecimiento.
Yo me siento afortunado, he sido besado por un ángel que me protege, me salva, me da la luz, el brillo y la energía, con cada uno de sus besos de colores.


domingo, 16 de junio de 2013

ATRAPADO EN LOS RECUERDOS


Dicen que los recuerdos de toda una vida, no van mas allá de los sueños de una sola noche, pero nadie dice que esos recuerdos se pueden repetir cada noche. Poco a poco los recuerdos se difuminan por el paso del tiempo, cada vez son menos las imágenes, quedan tan solo pinceladas de color. Trazos de momentos vividos, de experiencias compartidas, de besos entregados y de lágrimas derramadas. Cuando das la bienvenida ignoras cuanto tiempo durará, pero te conoces, sabes como funciona tu corazón y comprendes que nunca serás capaz de soportar una despedida. En la vida hay personas que son capaces de dar con igual facilidad un hola que un adiós. A mi no me enseñaron que fueran fáciles las despedidas, que en cada una de ellas mi pañuelo se balanceará en el viento, no para decir adiós, sino para secar mis lágrimas. Cada lagrima dicen que es el suspiro del corazón que se libera de tus ojos se desliza por la cara y llega a tus labios. De los labios entran en tu alma y de nuevo al corazón. Quien entra en mi corazón tiene la puerta abierta y aunque no puedo impedir que vuele, de él no tiene salida porque el dueño soy yo.
Los recuerdos cada vez parecen mas lejanos, las pinceladas se atenúan, se hacen menos visibles, pero no dejan de estar dentro del corazón. Aunque pasen los días, los meses y los años, esas pinceladas quedan marcadas, no pueden borrar lo que un día fueron. El paso del tiempo no borra esos trazos, pero con el tiempo esos colores se arraigan, permaneciendo con sus fuertes raíces porque fueron pintados por el amor.


sábado, 15 de junio de 2013

LA TRAMPA DE LA LIBERTAD

A veces buscando la libertad te encuentras con la soledad. Se cimienta en ti ese deseo de romper con todo, te sientes segura de que puedes valerte por ti misma, que no necesitas a nadie mas. Sientes esa fortaleza de tu amor propio, te gustas, deseas hacer lo que te apetece, sin pedir permiso o tal vez sin tener que consultar. Tienes ganas de libertad y abandonas raíces relaciones y hasta tu propio hogar. Ya eres libre, dibujas tu mejor sonrisa, tus ojos están hambrientos por comerse la vida sin pestañear, sin llegar ni un instante a pensar, que esa vida tal vez te coma a ti. Comienzas tu camino con total seguridad, pisando fuerte, sin equipaje que te sujete, sin nada que te retenga. Pasan los días, tal vez los meses pero poco a poco, ese suave pañuelo llamado libertad, te pese demasiado. Pierdes el deseo de hacer la mas mínima cosa, te sientes incluso paralizada; añoras compartir. La libertad te ha desolado, no sabes ni hacer un viaje, deja de tener sentido sino lo puedes compartir. No puedes contar tus éxitos ni tus fracasos, y como dicen, si algo no lo puedes contar es como si nunca hubiera existido. La desolación se apodera de esa mirada tan segura con la que te vestiste en tu aventura. Te sientas sola en cualquier sitio hasta para comer y no tienes apetito. Echas de menos la discusión por la elección del vino, del restaurante, del menú, hasta de la película cuando acompañada ibas al cine. La libertad es un gran tesoro de la vida, pero puede convertirse en la mas cruel de las condenas, si no la compartes. Somos seres que necesitamos de los semejantes, precisamos contar historias y compartir momentos. La libertad puede ser una trampa si la utilizas solo para ti y no para compartir deseos, sueños e ilusiones.


viernes, 14 de junio de 2013

LA DOLCE VITA

Con los años he aprendido que la vida te regala muchas lágrimas pero que no que te roba la sonrisa. Es como que Dios aprieta pero no ahoga. Sueños de los años vividos, de la infancia donde nada transcendía de los juegos, de pequeñas necesidades, de felicidad continuada. La sociedad te exige éxito en la vida y sobre todo, consejos constantes de cómo alcanzar la felicidad. La belleza estética, la iluminación intelectual y todo encaminado a esa meta, conseguir la felicidad. En su búsqueda dejamos restos por el camino, nos alimentamos de días meses y años, pero no la alcanzamos. Tan solo en escasos pero intensos pequeños momentos que te llevan a ser agradecido, a soñar que algún día se repetirán con más frecuencia, que es el destino de todo ser humano, llegar a una felicidad objetiva, estándar. Un estado socialmente admitido donde con comentarios en voz tenue, se habla de ti, se murmulle que eres feliz, que lo has alcanzado. La felicidad es un estado subjetivo, personal y único. La felicidad de uno no es la felicidad del otro y sintiéndote observado, algunos te ven como un infeliz, como una persona que en lugar de vivir sobrevive ante tanto bache que compone el camino. Mi felicidad no es tu felicidad, lo que yo siento, tu no lo sientes, incluso ni lo comprendes. Yo soy de pocas necesidades, incluso de ninguna, tan solo aspiro poder disfrutar de esos momentos aunque no se repitan con frecuencia, sean escasos e incomparables. Esos momentos en los que el amargor de la existencia se convierte en dulzor, en ese sabor acaramelado e incomprendido que hace que esos instantes, converjan el pasado con el presente en una “dolce vita”.


domingo, 9 de junio de 2013

MI LUNA


Dicen que en la vida, la felicidad se alcanza juntando grandes momentos. Son la parte mas pequeña de la dicha, de la alegría. Pequeñas partículas que al final de tu historia, dirán sin has tenido una buena vida. Sin embargo, a veces nos perdemos la Luna por querer contar las estrellas, y los días pasan y la vida se marchita sin prestar atención a lo mas grande y cercano que tenías. Nos perdemos en pequeñas cosas, nos acostumbramos a esos instantes inigualables y los deseamos llevar al infinito, a la eternidad. Estamos ciegos, o estamos lo suficientemente seguros de que todo permanecerá, sin darnos cuenta que ahí muy cerca, se encuentra tu luna. Única e inigualable, permanente y expectante esperando ser amada, que le prestemos la atención. Pensamos que lo hacemos, que la cuidamos, que la adoramos, pero nos pierden las estrellas en la infinitud del universo.
Reconocer que se ha sido afortunado porque tienes tu luna, es difícil de conseguir. Como pajaritos, a veces se tiene la tentación de picotear las migas de pan, olvidándonos de que la fuente de esos trozos lo tenemos muy cerca, el gran banquete de la vida, que no es otra cosa, que ese amor verdadero, el único e irreemplazable que según dicen nos toca vivir a cada uno desde que nacemos. No siempre se consigue descubrir, hay muchos caminos en la vida, tantos como estrellas. Si eres tan afortunado que tu camino se cruza con ese amor, entre tantas casualidades de la vida, encontrarás ese ser predestinado a ti, aunque no sea eterno, posiblemente efímero, eventual, pasajero. En el amor como todo en la vida, podemos conformarnos con esas migas de pan, como los pajaritos; pero también podemos hacer de nuestra vida un objetivo, un fin probablemente imposible, tal vez sin una felicidad al instante, pero con un objetivo grande que la haga inmensa, auténtica. Encontrar a esa persona en la inmensidad del universo, es una gran fortuna y tan solo por el hecho de haberlo conseguido, puedes darte por satisfecho, has conquistado la Luna.
Yo encontré mi luna y ya nada fue igual, mi vida se tintó de un blanco luminoso, como la Luna cuando se encuentra en el firmamento reinando con todo su esplendor.


sábado, 8 de junio de 2013

ARMONIA


Dicen que la vida esta llena de pequeños cuentos que no dejamos de leerlos miles de veces. Es una repetición de recuerdos que nos empeñamos en no olvidar. Y porque olvidar tus ojos, porque no volver a sentir tu mirada, retener el color de tus mejillas. Pequeños cuentos que me hacen alcanzar la armonía en la belleza del conjunto de tu persona. En la grandeza de tus sueños, que no son otros que los míos. Volver a leer esos pequeños cuentos que me devuelven a la felicidad de tu cuerpo, a la sencillez de tus deseos, la humildad de tus pretensiones. 
La vida está llena de pequeños cuentos, de pequeñas historias que no dejamos de recitar. Es una necesidad vital de encontrarnos en paz, de sentir que hubo momentos en que el tiempo se paraba en una imagen, en la que su rostro se encontraba en el centro y no tenía mas ambición que quedarme sentado para contemplar ese paisaje perfecto. La fuente de mi armonía, tu corazón latiendo, tu alma sonriendo, sin nada mas. La armonía de toda persona nace del equilibrio que le proporciona su complemento, tu imagen viva de una realidad, contada en pequeños cuentos.


viernes, 7 de junio de 2013

BUSCANDO EN LA NADA

Una cafetería, un café, en una mesa cerca rincón, en busca de algo que me lleve a salir de la nada. Unos suaves movimientos con la cuchara mientras se endulza poco a poco, en silencio haciendo del momento la eternidad, conjugado en el silencio y la paciencia que me lleve a la esencia y a la profundidad del amor. Miro ese liquido que gira en sentido contrario a las manecillas del reloj, en busca de algo, de eso que no veo cuando me miran tus ojos, de lo que no entiendo cuando me invaden tus palabras. Buscando tu vida que es la mía, cuando estas inmerso en la nada, solo puedes encontrar el vacío que dejaste, que es irreemplazable. Piensas que ese espacio de amor, regresará, que lo encontraras en uno de esos giros, que endulzan la vida como tú lo hacías. Sin atreverme ni a tomar un sorbo para congelar el momento en el que te convierte el nombre en tan solo un número. Unas cifras que te marcarán para el resto de la vida. Y giras y giras la cucharilla buscando un espacio sin gravedad que te saque de este mundo y te traslade a tu mundo. Miro al frente apoyando esa taza en mis labios, tal vez llegue el primer sorbo y miro por la ventana por si tuviera suerte y tu silueta apareciera por la puerta. Se termina, un último sorbo lleno de dolor, de obsesión y queda la nada. La vida era dulce y de color, los movimientos seguían las manecillas del reloj hacía un futuro juntos y tan solo, queda la nada, donde buscar es un camino de perdición y sin posibilidad de retorno.


domingo, 2 de junio de 2013

ESE ÚLTIMO ALIENTO

Los días no son nada, los meses poco y los años pasan sin parar. El tiempo pasa rápido, no eres consciente de que todo tiene su tiempo, un comienzo y un final. Sin darte cuenta a pasado mucho tiempo aunque te parezca que ha sido nada, quedan los recuerdos, ese comienzo, esos días que ahora echas de menos, que deberías haber vivido con más intensidad, y te lo reprochas. Te preguntas una y otra vez que es lo que pasó, en que momento cometiste ese error. La cabeza no para de dar vueltas y mientras el tiempo avanza sin parar. Ya no son unos días, son años que pasaron sin a penas parpadear. Ha pasado mucho tiempo, tal vez te encuentres cansado, la desdicha y la tristeza se han vuelto tus compañeras, te acostumbraste a convivir con ellas, no recuerdas cuando fue tu último mejor momento. Pasan los días y nada cambia, amanece y anochece sin cesar, sin darte un momento de tregua y no esperas que ocurra ya nada mas. Piensas que ya no te queda nada, tan solo los recuerdos, pero tal vez te sorprendas, tienes mucho todavía por dar, te queda ese último aliento, el mejor el mas valioso, ese momento donde sacarás tus últimas fuerzas, donde pensabas que ya no quedaban y darás un paso mas, un paso tuyo. De nuevo te reencuentras, te estimas, recuperas tu brillo apagado por el paso del tiempo, de nuevo para tu propia sorpresa, encuentras que aún puedes dar algo mas de ti, ese último esfuerzo que te conducirá a sentirte único, a ser como realmente eres que no es mas que tu deseo mas ferviente, de desear la felicidad. De lo que tengas, lo que seas capaz de regalar en ese último aliento, es como se te valorará.


sábado, 1 de junio de 2013

IDEALIZAMOS


Como en ese primer amor de la adolescencia, aunque crecemos, nos hagamos adultos, el estado de enamoramiento sigue siendo el mismo, no cambia nada. Dicen que el amor nace desde la admiración y nos alienamos en la persona amada, no vemos mas que las virtudes, su lado mas bello, la parte mas blanca de su alma y escuchamos todos los latidos de su corazón. Nos deja ciegos, nos parece el ser mas perfecto de la naturaleza, esa persona única de la que te sientes afortunado de haber encontrado. El sonido de sus palabras, la mirada de sus ojos; hasta el mas mínimo movimiento de su cuerpo nos parece una exquisita melodía. No encontramos nada feo, ni un gesto malo, ni una mala intención y nos olvidamos, que todos somos humanos, con nuestras virtudes pero también con los defectos, que no existe la perfección hasta que llega el momento en el que consciente de que se trata de una persona, aunque muy especial, pero humana, que también tiene sus debilidades. Cuando conseguimos alcanzar ese estado de comprensión, de fascinación por su humanidad, es cuando alcanzamos el verdadero amor. Amamos a la persona real, de carne y hueso, no a esa ideal que hemos creado confundidos por la efervescencia de emociones y pasiones. 
No será esa persona ideal que carecía de defectos, será una persona real, mas bella aún porque es real, aunque algunos sigamos viviendo en un estado de enamoramiento permanente.