viernes, 28 de junio de 2013

LO QUE LOS OJOS NO VEN


Dicen que no siempre la persona que mas quieres es la que más te conviene. Pero también dicen que el amor es ciego, para eso, para no ver lo que no te conviene, aquello que si lo vieras lo mismo ese amor no sería tan fuerte. El amor no ve, no tiene ojos, tan solo sentimientos o tal vez, ve demasiado bien y solo mira aquello que más le conviene. Tiene que ser así, porqué sino nunca existiría esa entrega absoluta que es el amor. Si el corazón solo tuviera en cuenta nuestras conveniencias, nunca se daría esa unión mágica de dos personas unidas por el deseo de amar. No vemos, o no queremos ver, nos deslumbra la pasión, nos ciega los sentidos y nos enloquece el pensamiento. No razonamos, no evaluamos las consecuencias dolorosas que pueden tener una mala decisión. Si pensáramos antes de amar, si le diéramos tiempo al corazón, nunca existiría el amor, porque no hay persona perfecta, no existe ese semejante que se dice tener, porque si eso es lo que buscamos, lo único que tendríamos sería el amor propio o nuestro propio amor alcanzando el mayor grado de vanidad.
El corazón ve, mira, siente y después ama, pero aun ritmo que no somos capaces de apreciar. Es rápido como un rayo cuando encuentra a la persona que buscaba. Se fija en sus virtudes y también es capaz de ver sus defectos, no es ciego. Lo que nos confunde y no somos capaces de entender, es que el corazón no solo ama las virtudes de la persona amada, hace suyos su defectos y también los ama.
No pretendas ser comprendido ni intentes compartirlo, lo que tu corazón ve, no lo ven los demás y posiblemente no te entiendan jamás.


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