sábado, 14 de marzo de 2015

CUANDO SIENTO LA VIDA



Se acerca la primavera en esta parte del mundo, los colores se apoderan del lucido matizado invierno y del gris de sus mañanas. Parece que brota la esperanza, que se siente algo, no sé bien qué, pero algo así parecido como la vida nueva, esa que surge de unas cenizas sin apagar, aquella que te hace sentir de nuevo, cuando te encuentras en el momento donde los recuerdos superan los sentimientos.
En otras partes del mundo será el otoño, el sentimiento de deseo se cobijara en matices ocres, en olor a leña y tierra mojada. Recuerdo de la vida, simiente de pensamientos.
Hoy dudé si debía escribir. Siento extrañar cuando la vida nace. No extrañar lo perdido, sino aquello que nunca tuve. Es posible que exista la pérdida de lo imposible, una reflexión sin acabar abandonada tras un esquina que se olvidó en el pasado.
Extrañar lo que nunca se tuvo. Es difícil pensar en ello, como también en sentir momentos cuando están en la memoria. Por eso yo digo, y no sé si estoy en lo cierto, que sentimos más los recuerdos que las esperanzas.

Sentir es experimentar la vida. Tocarla con la yema de los dedos. Hoy siento que la vida llega, no será la primavera o tu primavera, que no es lo mismo. Siento esa vida que llega y me la quedo, incluso en el infierno, porque me gusta la vida cuando la siento y cuando la recuerdo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario