sábado, 4 de julio de 2015

CONCEPTOS SENCILLOS (Easy Concept)

A veces cuando acabo con mis palabras, llega la palabra. Sencillo de entender, fácil de imaginar cuando las personas son como el agua, transparentes en esencia, puras en contenido.

La vida es mucho más sencilla de lo que imaginamos, es más fácil de como la usamos, es remotamente más suave que las alas de una mariposa. Y así son las personas, cuando son personas y no etiquetas. 

Los seres humanos no tienen sobre nombre, ni precio, ni líneas convergentes.  Las personas cuando son personas, son manos iguales, rostros individuales y cabellos de colores.

Personas que  en apariencia te hacen poner todos los frenos, que impresionan, a las que observas hasta que llegas a conocerlas. Son más sencillas con su color, que otras que pasean por el mundo haciendo bandera de sus blancos y negros. Los grises me dan miedo, esa mezcla endiablada del color y su ausencia, del todo y la nada, de la vida y la muerte. No creo en los matices de la ausencia de luz, porque mi sangre es roja o colorada como dice mi madre. No confió en la ausencia de luz, no me fío de esa falta matizada con notas de luz. Soy persona que se asemeja a una flor y le atraen otras flores, de esas de la primavera, un mundo de color para una imaginación llena de mezclas, de razas y de mucho mundo; de mucha vida que en los momentos de reflexión parece escasa.

Personas de conceptos sencillos y de mirada compleja. De sentimientos puros, sinceros, plenos sin reparos; pero fáciles de entender cuando se les mira, se les escucha y decides comprender. A veces esos conceptos tan sencillos pasan de largo por que no estamos dispuestos a descubrir cada una de sus emociones, de sus circunstancias; en definitiva no queremos comprender su vida.

Hay tantas personas rancias de mira que etiquetan, que califican y clasifican; como si los seres humanos fuésemos objetos de un archivador, donde en el fondo del cajón se distinguen los rubios de los morenos, los ojos claros de los oscuros y los diferentes tonos de piel. 

Existen personas que no ven ni escuchan, tan solo miran hacia el exterior, hacia ninguna parte, hacia sus prejuicios y sus miserias.

Yo conozco personas radiantes que son lo mejor de mi vida. Algunas son rubias y otras son morenas; de pieles curtidas por el viento manchado de sol, por los elementos, por la vida. Son personas que se mojan cuando llueve, que no saltan los charcos, los cruzan; personas que cuando hay que comer, cocinan; cuando hay que leer escriben; personas que cuando tienen que querer, aman.

Son personas odiadas por los necios, pero amadas y adoradas por los artistas, por aquellos que interpretan la vida, la transforman con sus propias manos en un intento desesperado de llenar de belleza este mundo en el que respirar, a veces puede ser lo más simple o una obra de arte.

Algunos le llaman estilo, otros lo llamamos amor; porque tan solo el amor puede transformar lo vulgar en sublime.


El concepto puede ser sencillo, el contenido es brillante querida amiga……




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