domingo, 28 de julio de 2013

CUANDO EL AMOR TE DA LA ESPALDA

Hay personas que cuando pierden el amor, de inmediato van al taller de reparación en busca de otro corazón. Les da igual las formas, lo único que buscan es el fin, cualquiera que sean los medios, porque un clavo quita otro clavo. Dicen que el corazón no es de quien lo rompe, sino de quien lo repara. Estos olvidan que tan solo encontrarán piezas usadas, algunas que provengan de algún desguace, de otro corazón destrozado. Si llega ese momento inesperado, imprevisto, con las defensas bajas; el corazón no tiene reparación. Un corazón entregado por completo que de repente es hecho añicos, es irreparable. Seguirá perteneciendo a quién te lo rompió, no caben falsas expectativas, es insustituible porque lo diste por completo, sin ningún propósito de recuperación y sin derecho a devolución. El amor no es como una cosa que se compra, se vende, se sustituye o se repara. El amor es el sentimiento máximo que se puede sentir, la máxima expresión de la vida, porque la vida es amor y si se rompe el corazón, la vida se destroza. Se pueden tomar diferentes decisiones para seguir adelante, pero ya no será vida, tan solo queda sobrevivir. Puedes buscar parches, piezas de sustitución; no te engañes, ya no es tu corazón, será un puzzle de otros tantos corazones rotos.


2 comentarios:

  1. Tienes mucha razón y yo soy de las que no se engañan, piso el suelo, aunque sean mis ruedas de la silla y ya no me repararé nunca, pero me llevarán por la vida lo mejor posible..Un saludo

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  2. Un saludo muy fuerte y la mejor decisión es aceptar. Besos

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