domingo, 22 de junio de 2014

LA LIBERTAD REGALADA

Una de las mayores aspiraciones del ser humano es la libertad, ese espacio que empieza en ti mismo y finaliza en la de los demás. Dicen que el amor limita la libertad, que dejas en parte de ser tu mismo, para poder amar, para dedicar tu tiempo, sus sentidos y tu corazón a la persona que amas. Que eso rompe tus alas y te encierras en ese amor sin importarte nada más.
Yo en concreto, pienso que el amor te da libertad, porque te libera de falsos deseos, de a...spiraciones que sólo tienen un valor material, de desperdiciar tu vida dando pedazos de amor sin ninguna finalidad.
Si amas de verdad, hay que darle alas a la persona amada. El mayor acto de amor es dejarla volar, cuando ese sitio ya no es el suyo, tiene que buscar otro lugar donde anidar. Es verdad, pero, que diferente es esa libertad ganada, para quién quiere volar, que la libertad que te regala, cuando lo que realmente querías, no era volar, sino anidar con la persona amada, hacer un mundo entre los dos, donde al anochecer, cuando sale la luna volar entre las estrellas y esperar al amanecer, para contemplar al sol, en una rama cualquiera, uniendo ambas alas hasta la eternidad.
Que diferente es, la libertad del que se queda en el nido, de la de aquel que parte hacia el cielo sin rumbo fijo, en busca de otros horizontes, de otros lugares, donde anidar.
 
 

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