sábado, 24 de enero de 2015

TAL VEZ, ME ENAMORE.



Tal vez algún día regrese al lugar de donde nunca debí partir. Tal vez y  solo tal vez, lo haga viviendo de nuevo recuerdos, sueños que en ocasiones son pesadillas. Tal vez algún día, lo espero, pero no lo sufro, se sepa y se comprenda, que tal vez, vivir un recuerdo, es simplemente; revivir.
Esa tarde de la que hable, esa en la que me volví enamorar, te recordé. Si estabas junto a la puerta, la luz era tenue, atardecía, el sol se despedía, sin pañuelo y sin lágrimas, tal vez con una sonrisa. Apoyada junta a la pared, con tu mejor mirada, con el velo de tu cabello que casi cubría tu cara. Si, ahí, te recordé, tal vez como quería recordarte vestida a mi antojo y queriendo mis deseos. Te recordé con esos pantalones pegados a tus delgadas piernas, subiendo desde unos botines de esos de moda, por la caña de tus tobillos hasta el lujo de tus rodillas hasta crecer en tus florecientes muslos. Así te recordé, como me gusta, con un vino burdeos pegado a tu pecho, enlazado con tu pequeño cuerpo y todo ello, como imagine, con esa chaqueta cruda, amplia caída desde tus hombros hasta prácticamente alcanzar, por detrás, las rodillas.
Si así te recordé, y me volví a enamorar, no sé si de ti o de quién imaginé, de esa mujer hecha a mi medida, pero te recordé, y me enamoré.
Tal vez el amor y solo tal vez, sea todo un producto de nuestra imaginación y que sólo funcione cuando está hecho a nuestra medida. No lo sé porque me gusta tu pelo lacio, largo y planchado, no ondulado ni rizado, me gusta suave, terso brillante y deslizante, así como cuando no lo puedo dominar, como travieso se escapa entre mis dedos. Sí, es así, te recordé y me volví a enamorar, de tu vida con mi vida, de tu sonrisa sumergida en mi sonrisa, te recordé y me enamore, de tus labios presos de mis labios.
Y estabas en píe, como la última vez. Si así te recordé y me enamore, tal vez como el último recuerdo, tomando un té caliente, hirviendo, humeante como la temperatura de tu corazón, o del mío porque ya no sé de quién me enamoré, si de ti, o tal vez, de mi vida, de mis ideas o de algún sueño en el que te recordé.

No lo sé, tengo muchas dudas, sonrío y lloro, porque no sé de quién me enamoré, tal vez de quién me gustó por última vez, Pero de eso ya no me acuerdo, no sé quién me gustó por última vez, sólo te recuerdo a ti, como mi último recuerdo, cuando me enamoré, y estabas en píe con esos pantalones, mi blusa la que te regalé, como te imaginé y no sé de quién me enamoré.


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