lunes, 5 de agosto de 2013

ANIVERSARIO


El ser humano se empeña constantemente en poner límites al tiempo. Le gusta marcar fechas para celebrar cualquier evento, necesita de los recuerdos. Cada vez que miramos el calendario, echamos la vista atrás para comprobar si esa fecha tiene algo de especial. Como nuestras vidas no son más que momentos, unos más gloriosos que otros, necesitamos volver a vivirlos, aunque sea en la memoria. Todos tenemos fechas señaladas de forma especial, hoy cinco de agosto, celebró el día que conocí el amor. Digo conocer, porque lo que hasta ese día para mi había sido el amor, no tenía nada que ver con lo que me esperaba. Un día como hoy no lo puedo olvidar, desde aquel instante el amor se apoderó de mí y emana por cada poro de mi piel. Está en todas partes, en cada momento da luz a mis pensamientos y lo siento en cada instante. 
Jamás había sentido algo igual, un sentimiento que te transforma, que te convierte en un ser amante y deseoso de amor. Como dicen los deseos se acaban cuando se satisfacen, pero el amor es el eterno insatisfecho y siempre quiere más y más. Cuando una persona se queda atrapada en el corazón jamás se puede liberar, nada lo puede cambiar y si lo hace, no será igual. 
Mentiría si dijera que todo es color de rosa, hay momentos malos y buenos, pero yo me quedo con los buenos, con aquellos en los que juntos de la mano caminábamos por una playa, cuando juntos pasábamos los días de inviernos en el sofá de casa, en nuestro nido, solo nuestro, de los dos. El amor llega como un torbellino, poco a poco se va calmando, se hace más sereno, incluso se convierte en silencio. Como dijo aquel sabio, llegas a amar el silencio, ese lugar donde sigues amando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario