miércoles, 2 de enero de 2013

HAY OTRA VIDA


Nacemos con el corazón rebosante de amor, con el alma blanca y brillante, con las básicas necesidades, comer, dormir, beber. Sin embargo, vamos creciendo y nos mandan al colegio, luego al instituto y si es posible a la universidad. El único fin es que seamos personas de éxito y de provecho el día de mañana, nadie nos dice que mañana no existe, que el provecho, que la vida se limita al día de hoy. Que en el presente es cuando ese corazón debe vaciarse, que se alma debe iluminar y ayudar y hacernos buenas personas. No, por el contrario esta sociedad solo busca e incita al éxito económico, a hipotecarnos, a que tengamos un plan de jubilación para cuando seamos mayores. Siempre buscando la intangibilidad de un futuro incierto e inexistente donde nadie sabe lo que seremos y ni si llegaremos. Al fina nunca vivimos la vida, no la disfrutamos con lo mínimo, con sencillez, con humildad y con el mayor regalo recibido, esa existencia que es latente en cada momento y que no puede esperar a mañana, que debe manifestarse en cada momento, que un te quiero dejado para otro día es posible que no llegue, que las emociones deben manifestarse en el instante y que otra vida es posible. Si se tienen todos esos sentimientos, no olvideis la fórmula dejarlos volar ya, sin esperar un momento, porque mañana puede ser demasiado tarde.

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