domingo, 15 de septiembre de 2013

AMAR ES VIVIR

A veces me pregunto que sentido tendría mi vida sino sintiera el amor. Muchos me dirían que el sentido de mi vida sería mi amor propio, vivir para mi sin la necesidad de nadie. Amarse a uno mismo es importante para poder amar, pero aveces se llega a la vanidad. Amar es la vida misma, nacemos del amor y es una actitud ciega de derroche de generosidad. En muchas ocasiones sufrimos por la sencilla razón de que no comprendemos, que amar es dar sin esperar nada a cambio. Cuando esperamos recibir lo mismo que damos, no amamos, buscamos amor, que nos quieran, que nos conviertan es su estrella. La necesidad de ser amados es tan humana como la de dar amor, la diferencia es que podemos amar sin ser amados. Como dicen, uno de los mayores errores del ser humano es intentar quitar de la cabeza lo que no sale del corazón. El amor es ciego, es un acto sacramental de devoción a la persona amada y como la fe, no necesita ser contemplado. Cuando lo que siente el corazón no lo entiende la razón, no podemos darnos por vencidos, debemos dejar aflorar ese amor en el corazón y que germine en la razón. No hay manera de oponerse, no se puede luchar contra una fuerza, que es sobrenatural, el gran poder de la vida, que es el amor.


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