lunes, 9 de julio de 2012

Corazón

No entiendo la relación que hay entre dar amor y regalar joyas, pedir la mano con un anillo de diamantes. El único brillante que tenemos es nuestro corazón y tanto cuesta entregarlo que hay que disfrazarlo con joyas. Es comprar el amor, lucirse con lo caro, con lo lujoso. No funciona, el amor no tiene precio, es entregar nuestro corazón luminoso y brillante.


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