viernes, 11 de octubre de 2013

LA LUZ DEL CORAZÓN

Dicen que la vida es un camino oscuro, sin pistas y que sólo se ilumina con la luz del corazón. A veces estamos ciegos no vemos por donde caminamos, nuestro corazón está apagado y oscuro, oculto tras una concha. La desolación nos invade, no tenemos rumbo fijo y nuestros sentimientos y emociones carecen de brillo y color que las haga florecer. Entonces, si eres lo suficientemente afortunado, tan solo por un encuentro casual, encuentras la persona que abre tus ojos y deja ver esa luz del corazón. Lo mismo ni la ves, ni la tocas; es tan solo su presencia y unas palabras mágicas las que encienden esa llama que vuelve a iluminarte el camino. Cuando encuentras a esa persona, no se separa de ti en la vida, es una compañera que a veces tienes en la imaginación pero que existe en tu corazón. Te une a ella algo más que el amor, es tu propia esencia, esa energía de la que careces o que no eres capaz de encontrar a solas. No precisas más que unas palabras exactas, una actitud y una energía que te transmite y permite que vuelvas a la luz. En ocasiones esa luz no está apagada, tan solo estas perdido y no la puedes ver; tu ángel abre tus ojos y los dirige con su voz y palabras, hacía esa luz perenne que emana de tu corazón.


No hay comentarios:

Publicar un comentario