domingo, 25 de noviembre de 2012

BESOS DIFERENTES


Dicen que las uvas con queso saben a beso. Yo lo he probado y es una combinación deliciosa, aunque no todos los besos son iguales ni saben de la misma forma. Esos besos cálidos llenos de tensión y atracción, cuando los labios se acercan y

muy despacio se juntan los labios y a la vez casi en sincronía se cierran los ojos y se dejan caer las manos juntando la yema de los dedos. Hay otros besos que no dejan pasar ni un segundo, son espontáneos llegan con furia y no juntan los labios los muerden mezclando fluidos y deseo por poseer al besado. En este caso la manos no bajan suben y agarran el cuello del otro para conseguir la unión más intensa entre las bocas, hay una necesidad de carne, de arrebato sin límite por el cuerpo del deseo.

 Hay otros besos que sin embargo no tienen esa carga emocional ni tensión sexual pero no dejan de ser escandalosamente maravillosos. Son los besos por sorpresa, con los ojos muy abiertos y con una sonrisa. No te los esperas y de repentes te encuentras con los labios pegados. Son besos de color, de alegría y felicidad. Esos besos superan todos los anteriores porque están por encima de las pasiones, son aquellos besos que se dan cuando te encuentras con la placidez de la felicidad.

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