viernes, 20 de enero de 2012

LOS NIÑOS, LOS GRANDES OLVIDADOS DE LA JUSTICIA.


Hace unos meses se público una nueva estadística, entre el 15 y el 20% de los niños en España menores de 16 años, sufren abusos en el ámbito familiar, y por ser ese el ámbito del delito se convierte en un tema tabú. La publicación de estos datos durante el mes de agosto, parece ser que también obedece a esa oscuridad que rodean estos hechos. Los abusos sexuales dentro de la familia es algo que la sociedad no quiere ver, son niños que un padre, un tio, un primo o un abuelo les mata la inocencia quedando paralizados por el miedo, por ello es dificil que exista una denuncia, que sean creídos y que además puedan enfrentarse a un juicio con pruebas, que permitan una condena.

El abusador hace ver que la víctima es su tesoro y que es un secreto que tiene que llevar. No se habla, no se dice, no se comenta. En la mayoría de los casos, la víctima se anima a contarlo cuando llega a los 35 o 40 años, fechas que para entonces, dichos delitos se encuentran en la mayoría de los casos prescritos, y sino, con tal carencia de pruebas que dificultan una condena al abusador. A veces cuando el niño se atreve a contarselo a su madre, ésta lo suele negar, ya porque ella misma sea víctima de malos tratos o porque supone una intervención, la judicial, que destruye a la familia y crea un estigma social.

El año 2010, ultima estadística con la que se cuenta, se pusieron 3.500 denuncias por presuntos abusos a menores, pero se entiende que éstas no suponen ni el 10% de los casos que se producen. La falta de pruebas hace que muchas de estas denuncias se archiven, al cometerse los hechos dentro de la intimidad del entorno familiar; de puertas para dentro.

En este país, estamos mucho mas concienciados con los problemas de la violencia de genero aunque quede mucho por hacer, sin embargo no existe esa conciencia en la violencia sobre los niños. Al año sabemos que entre 60 u 80 mujeres mueren en manos de sus parejas, por esa violencia de género, sin embargo no se dice, no se publica, no es objeto de información ni de tratamiento legal especial la violencia contra los niños, cuando al menos uno de ellos muere al mes fruto de esos abusos, fruto de la violencia contra los más débiles, los grandes olvidados de la Justicia.

La infancia es el mayor tesoro de un adulto. Momento en el que nos hacemos personas, el génesis de nuestro desarrollo como personas. Una infancia alimentada por la violencia, no puede ocasionar mas que trastornos en la personalidad del adulto, porque le robaron uno de los elementos esenciales de la persona: LA INOCENCIA.

¿La propia familia puede ser el mayor enemigo del niño?

Dejo esta pregunta sin respuesta, todos hemos sido niños, e incluso algunos a veces nos gustaría volver a ese estado de inocencia y de paz, donde todo es mucho mas fácil. Para algunos, o muy difícil para otros.





17 comentarios:

  1. Buen artículo, o como lo quieras llamar, los niños , esos locos bajitos a los que quremos enseñar nuestras maneras de vivir ... pero a los que no ayudamos a vivir ....
    enhorabuena...

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. A esos pequeños qu también lo fuimos a veces se les trata como propiedad, como un objeto, y en ese espacio oscuro que es el seno familiar, a veces ocurren cosas horribles que solo se quiere ocultar

    ResponderEliminar
  6. Sí, es un tema muy difícil,pero ahí están los datos que emergen...Quedan los que se callan.
    Es necesario hablar de esto más; primero para prevenir, que los abusadores sepan que se está alerta, y después para que lxs niñxs se atrevan a hablar.
    Te recomiendo mirar el blog de @MundodelosAsi.Yo les voy a recomendar el tuyo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Gracias a la recomendación de Yolanda, he leído este post con datos reales donde la inocencia se ve ultrajada por abusos intrafamiliares en la mayoría de los casos.

    El niño no sabe como defenderse y prefiere "sacrificarse" para no romper la familia bajo la presión de l@s agresores que manipula al niño con lo peor del mundo: que ya no lo quieran nunca más. Así se consigue silenciar al abusad@ que permanece fiel al familiar con un miedo atroz.

    Una curiosidad aplastante es la edad que en la adultez se empieza a recordar de una manera consciente y suele ser a partir de los 34-40 años que una víctima recuerda los abusos. Justo prescriben estos delitos a los 15 años después de la mayoría de edad. Muchos llegamos tarde y no podemos denunciar.

    La gran mayoría de los adultos siguen en silencio y no se atreven a hablar porque tampoco hay un apoyo social por desconocimiento. Se necesitan haber campañas para concienciar y ayudar a las víctimas ya sean niños como adultos como campañas de prevención para que el niños sepa decir "no" cuando intenten abusar y saber que tienen que pedir ayuda.

    El niño es el eterno olvidado y cuando están en silencio, tienen otras vías de comunicación para avisar que están sufriendo abusos. Simplemente tenemos que aprender a escucharlos.

    Hace unos días lancé un manifiesto en Actuable con otra superviviente para romper este tabú familiar y social para la protección de los niños y la ayuda para las personas que han pasado por esta situación.

    Manifiesto Rompe El Silencio

    http://actuable.es/peticiones/firma-manifiesto-romper-silencio-no-los-abusos-sexuales


    Un placer leer este post porque poco a poco vamos a conseguir que se escuchen a los niños.

    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Yolanda el problema básico y fundamental, es que es la propia familia la que no se cree lo que el niño les dice, y si se lo creen prefieren ocultarlo, y la revelación solo se produce en la etapa adulta cuando no existen pruebas o los delitos han prescrito

    ResponderEliminar
  9. Me encanta tu comentario y sobre todo ese Manifiesto. Es necesario mentalizar y educar a la familia, que cuando para oir a los niños, para creerlos, y sobre todo para que no se rompa esa inocencia.

    ResponderEliminar
  10. Me alegro que te guste el manifiesto, se necesita mucha difusión porque es peliagudo recoger firmas ya que el simple hecho de hablar sobre el tema, la gente se asusta quedándose inmóvil y paralizada sin actuar.

    Siempre oigo que hay que proteger a l@s niñ@s pero a la hora de la verdad, no es cierto porque no se quiere reconocer esta realidad y es mejor dar la espalda que mirar con responsabilidad esta problemática social tremebunda. Produce tanto dolor en el imaginario social que no se ponen todos los recursos necesarios para cambiar esta situación.

    Ahora depende de nosotros la movilización social para conseguir la protección necesaria que innatamente debería tener el ser humano a la hora de cuidar a l@s niñ@s

    Saludos

    ResponderEliminar
  11. Cuenta con migo, la inocencia es el mayor valor con el qu nacemos, pero edta vida nos la roba

    ResponderEliminar
  12. Menudo post, has erizado mis pelillos Manu. Vengo de un divorcio por "presuntos abusos" a mi hija y digo "presuntos" pues para los jueces muchas veces no vale la palabra de una madre de una hija e informes de 2 peritos judiciales y una clinica especialista en abusos, para tomar cartas en un asunto tan serio. Despues de 5 años de lucha defendiendo algo que yo vi, señores yo lo vi, lo pillé in fraganti, después de la pertinente denuncia, del rechazo de mi pareja y todo su circulo. Archivan la causa pues no exiten pruebas feacientes de un delito. ¿Tiene que estar presente la banda de musica? tanto los 2 peritos como los psicologos de la clinica coinciden en sus recomendaciones y marcan unas pautas de conducta, pues aun así...se archiva mi denuncia. Espero que la próxima vez que este señor al que algunas almas ingenuas llaman abuelito, vaya a cometer tal atrocidad cometa un error y alguien lo delate. Será entonces cuando crearan lo que vi y lo que padeció mi pequeña hija. Y será entonces cuando la fiscal del menor de mi localidad me oiga a mi. Un saludo Manu. Yo Juar

    ResponderEliminar
  13. ¿La propia familia puede ser el mayor enemigo del niño?
    Me temo que si.
    Gracias por el articulo.

    ResponderEliminar
  14. Anonimo, has sufrido en tu piel todo lo que he escrito en mi artículo. El secreto, la intimidad del hogar deja pocas pruebas, y además hay que contar con determinados prejuicios que todavía existen en el ámbito judicial

    ResponderEliminar
  15. Miguel muchisimas gracias por tu comentario, y por supuesto que continues siguiendome en el blog.

    ResponderEliminar
  16. Némesis, asi es, la propia familia quiere ocultarlo no quiere que salga del secreto, que no les manchen los sucesos y el niño sigue sufriendo. gracias por participar

    ResponderEliminar